a mi lo que mas me gusta son las luchas
Hola, me llamo Manuel. Esta es mi
tarea. Voy a contarles que es lo que hice el fin de
semana. Vivo con mi mama y mi padrastro en la colonia Ciudad del Cielo, es una
colonia muy bonita en la cima de un cerro, creo que por eso se llama así, tengo
nueve años y acabo de pasar a quinto de primaria, mi primaria se llama héroes
de Nacozari.
Este fin de semana me pare
temprano y mi mama ya me tenía listas las bolsitas con nopales para ir a
vender, soy bueno vendiendo, cada bolsita se vende en diez pesos, pero cuando
siento que no las voy a vender todas o que ya me quiero ir a jugar con mis
amigos las vendo a ocho y hasta a cinco pesos, a veces mi mama me regaña, don
Chuy que es mi padrastro y que me dice que mejor le diga don Chuy no me dice
nada, solo mueve la cabeza, es un señor alto y gordo y casi no se ríe.
A mí lo que más me gusta de
deportes son las luchas, el Cibernético, el Rayo de Jalisco, pero mi favorito,
la Parca, este fin de semana vinieron las luchas, estuvieron anunciando desde
temprano con bocina calle por calle, así que cuando llegue de vender los
nopales don Chuy, que estaba tomándose unas cervezas en el patio me pidió el
dinero, se lo guardo en la bolsa y me dio a mi diez pesos, ¿quieres tus diez
pesos o quieres ir a las luchas?, me preguntó. Quiero ir a las luchas, le dije.
Me quito los diez pesos y nos fuimos a las luchas, llegamos al Casino Corona,
que es un lote baldío bardeado donde se presentan, había letreros pegados con
engrudo en las puertas, fotos y mucha
gente en la entrada. Mi padrastro, don Chuy, porque no le gusta que le digan
padrastro, se adelantó y preguntó cuánto salía la entrada, cuarenta pesos don, ¿porque
tan caro? Eso vale, déjamelo en veinte, no se puede don, don Chuy me hizo señas
y nos fuimos al otro lado del Casino, donde estaba la barda más chica, nos
subimos sobre un montón de tierra y el me cargó, así que yo quede de pie sobre
sus hombros y tomado de la barda, de modo que yo podía ver las luchas sin estar
adentro. Pasaron unos minutos y paso un señor en la calle vendiendo cervezas y
refrescos, don Chuy le compro una caguama, después de un rato don Chuy se
empezó a cansar, y yo me tenía que sostener de la barda.
Pasaban los minutos y salieron
los luchadores enanos, yo me reía bastante y don Chuy decía que le contara lo
que estaba pasando, pero era tan divertido que yo nomas me reía, y don Chuy se
reía nomas de escucharme, paso otra vez el vendedor y don Chuy le compro otra
cerveza, terminaron los enanitos y anunciaron la pelea del Cibernético y de la
Parca, yo estaba muy contento hasta que empecé a sentir que don Chuy se movía
mucho, quise decirle pero como ya estaba muy tomado, se cayó y yo con él, lo
bueno que caí encima de él, ¡que si no!
Como pudieron, unos señores que
andaban ahí y eran de la colonia se llevaron a don Chuy a la casa, mi mama le
puso unas toallas calientes por el golpe y a mí me regaño porque le caí encima
y le había torcido la espalda por cargarme.
A mí lo que más me gusta son las
luchas.
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