Kid Gorrito

Hace veinte años las cosas no eran así, para empezar la Faena era el mejor lugar de Mochis, políticos, banqueros, el mismo gobernador y cualquier nuevo rico estaba ahí, el centro nocturno, el congal de moda. Con luces y letras grandes en la marquesina se anunciaba la Bandera, hermosa bailarina exótica, el Gorrito, por su parte, era el ídolo de la ciudad, gran promesa del boxeo. Dicen que cuando la Bandera conoció al Gorrito se enamoró de él, y como no enamorarse, ella una reina de belleza, el, el ídolo de la ciudad, y que el de tanto pelear le quedo la cara así, lleno de bolas y con la nariz chata, pero yo creo que el Gorrito siempre fue feo y sin gracia, con su gorra y su pelo untado  en la cabeza para ocultar su rostro sin frente y su nariz de guante. La cosa es que se gustaron. Ella conocía a un representante, un empresario que sabía nada de ferias y enamorado de las mujeres fáciles. Bueno pues ella, la Bandera, lo convenció de que se llevara al Gorrito y le consiguiera peleas. El empresario consiguió una gira de tres meses en Morelia y en la Piedad, y la mayoría en pueblos pequeños que nadie pensaría que existen, viajaron los tres, fueron a muchos pueblos y ciudades chicas, eran veinte peleas para el Gorrito, la gloria para esta promesa del boxeo.

Por la mañana el Gorrito entrenaba, desayunaba cuatro huevos, café cargado y se iba a correr a un parque o en las calles de los pueblos, mientras la Bandera y el empresario se dedicaban a practicar otros ejercicios. Pueden pensar lo que quieran, lo cierto es que ella amaba al Gorrito y estaba dispuesta a todo por verlo triunfar, cuando Gorrito regresaba de correr,  la Bandera y el Empresario ya estaban en el bar del hotel y ya iban en la segunda cerveza, por lo general Gorrito, sin descuidar su religioso entrenamiento se tomaba unas cuantas cervezas, a veces un cigarro, porque no, hay quienes aseguran que vieron pelear a Gorrito hasta las manitas en Irapuato, pero eso nadie lo puede asegurar, y yo no podría asegurar que eso ocurrió así, era respetuoso de las reglas del boxeo, aunque digan que una vez en San Juan de los Lagos se la paso en la comandancia por haber golpeado al referi con una botella, pero eso es porque era muy apasionado, y como no serlo, si era heredero e hijo predilecto de la ciudad.


Cuando termino la gira, el empresario, quien ya se quería ir a vivir con la Bandera y no hallaba como convencerla le dijo que ya no podría seguir representando al Gorrito, esa noche los tres discutieron, algunos dicen que Gorrito golpeo al empresario, pero lo cierto es que la Bandera los emborracho a los dos, después se emborracho ella y los tres se quedaron dormidos, amaneció y el empresario se había ido, era una lástima, veinte peleas para el Gorrito, la promesa del boxeo, el ídolo de la ciudad de Mochis, todas en estas ciudades y pueblos polvorientos y desconocidos, veinte, todas peleadas con el corazón, y también todas perdidas, muchas ebrio o en estado inconsciente. Como pudieron la Bandera y el Gorrito regresaron a Mochis. Hoy trabajan en el Rodeo, un barecillo escondido en el centro, él es bolero, ella una fichera, ella, una reina de belleza, el, el ídolo de la ciudad.

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