Ni todo el amor

Era viernes y antes de salir de su oficina Javier le llamo a un amigo, que paso hermano, nos vemos en Sanborns al rato?, anímate, bueno tú me avisas, un abrazo. Llevaba puesto su traje azul marino y una corbata Pierre Cardín. Salió de su despacho, se despidió de su secretaria con una sonrisa y se perdió en el ascensor, ya en el estacionamiento subió a su auto, reviso su agenta, no había nada para hoy, encendió el auto y se dispuso a irse a casa.

Tomó avenida Álvaro Obregón, de ahí boulevard Aeropuerto hasta residencial Marina, un guardia lo reconoció y le abrió paso, las residencias eran de color blanco y cantera rosada, llego hasta su casa, había una camioneta Lincoln blanca sin chofer ocupando su espacio, se estaciono afuera y bajo del auto.

Entro a la casa, las ventanas dejaban pasar la luz por unas hermosas persianas café y un pequeño piano separaba del comedor de la sala,  al fondo una gran ventana mostraba el jardín, se hundió en un gran sofá beige cuando oyó un ruido de algo que caía en el piso de arriba. Se levanto, subió las escaleras cuando escucho que alguien hablaba despacio, la puerta estaba cerrada y él se acercó, era el cuarto de Chuyita, la dama de compañía de su esposa, se escuchaban jadeos de mujer, la voz del chofer y pequeños golpes en la cama, por un momento imaginó que era su esposa quien estaba ahí con el chofer, era divertido estar ahí escuchando, perverso imaginar, se dio cuenta que lo disfrutaba, se sintió excitado de pensar que era su esposa, pinche puta pensó, se oía que jadeaba y que daba pequeños gritos, sintió una erección, de repente se escucharon más gritos y Javier se desvaneció, terminó en su pantalón, la imagen de su esposa en la mente cogiendo con el chofer fue demasiado, se sintió confundido, hacia años no tenía un buen orgasmo.

Se retiro a sus habitaciones, avergonzado se quitó la ropa y la echo a lavar, se metió a la regadera y al salir del baño revisó su teléfono, tenía un mensaje de su amigo que lo esperaba en Sanborns, salió de su casa tomo su auto y se marchó. Un par de horas más tarde regreso a su casa ya relajado, la camioneta Lincoln estaba bien estacionada, entro y subió a su recamara, su esposa dormía profundamente, él se acomodó con cuidado para no molestarla y se quedó dormido.


Cuando despertó por la mañana todo era movimiento en la casa, su esposa estaba vestida y sentada frente al tocador se preparaba para salir. Se me olvidó decirte que la reunión del club es hoy a las nueve, está bien, yo te llevo, ya le pedí al chofer que me lleve, ya está preparando la camioneta, te va a acompañar Chuyita?. María se arreglaba rápido, se puso un poco de maquillaje y se delineó la boca con el lápiz labial, traía un vestido naranja que a sus treintaitantos la hacía verse hermosa, se levantó del tocador, lucía un magnifico trasero. Te veo más tarde, se acercó para darle un beso, muack se escuchó, abrió la puerta de la recamara y antes de cerrar dijo, se me olvidaba decirte que Chuyita se fue unos días a Hidalgo a cuidar a su mama, regresa el lunes, besos. 

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