Veinte de abril
Veinte
de abril. Hoy Carlos y María cumplen ocho años de casados. Sería un gran día si
tan solo María no hubiera descubierto el ticket de SARA´s en el saco de él hace
una semana, era una compra importante, algo caro para alguna de las amantes que
sin duda él tenía en su oficina. Ella revisó el Facebook de Carlos, estaban las
fotos de una reunión en la empresa el viernes pasado, había una mujer rubia quien
sonreía en todas las fotos, de seguro a ella le había regalado algo, un
perfume, un reloj, quizá una pulsera.
Por
la tarde empezó a beber. Recordó que su esposo tenía una pistola en su buró,
fue por ella, la tomó, se sentó en la cama, lloró un poco y la guardó en su
bolsa. Salió a la calle, subió a su auto y fue a SARA´s. Preguntó por el
ticket, lo sentimos, solo podemos decirle que el cliente pidió que se enviara
el paquete a domicilio, no podemos darle más información. De regreso paso a un
Oxxo, compró una botella de vodka con mandarina, una bolsa de hielo y cargó
saldo en su celular. Llegó a su casa. Eran las tres y Carlos llegaría a las
cinco. Se bañó, se arregló un poco y se sirvió un vaso grande de vodka,
vinieron a su mente las fotos de Facebook, la sonrisa de la mujer rubia le
parecía burlona, llena de rabia tomo la pistola. Tocaron a la puerta.
Sonó
un disparo y Carlos cayó al suelo, traía el traje azul marino, la corbata y la
camisa rosa que ella le había regalado en su cumpleaños, se veía impecable a
sus cuarenta y cinco años sino fuera por la pequeña mancha de sangre que
asomaba por su camisa. Sonó el teléfono, María levanto la bocina sin hablar
siquiera, eran de SARA´s, querían entregar un paquete que días antes alguien de
nombre Carlos había comprado para regalo.
Comentarios
Publicar un comentario